lunes, 27 de agosto de 2018


ESCUELA DE VUELO “EL CARMOLÍ” (Murcia) 1937




El Cabezo de El Carmolí emergió, al igual que las islas volcánicas del Mar Menor e Isla Grosa, en el Mediterráneo, hace 10 millones de años. Su situación estratégica hace de esta formación volcánica de 112 metros de altura una espléndida atalaya donde observar uno de los accidentes geográficos más singulares de Europa: el Mar Menor y La Manga.


Disyunción columnar de roca andesita
Recorrer este espacio natural protegido nos permitirá disfrutar con sus curiosas formaciones geológicas, como es el caso de las disyunciones columnares. Estas y otras estructuras, así como los diferentes materiales que la componen, hacen que este testimonio de la actividad volcánica haya sido inventariado como un Lugar de Interés Geológico. A lo largo de este itinerario circular iremos encontrando vestigios militares de épocas pasadas, testimonio de la importancia estratégica que tenía el cabezo.

En su ladera oeste se aprecian las entradas a un antiguo arsenal militar así como otras construcciones. Llaman especialmente la atención los bunkers, casamatas o nidos de ametralladoras, que se ubican en diferentes puntos de sus laderas.






HISTORIA DE ESTE LUGAR

A finales de 1914, el Ministerio de la Guerra el general Linares,  encarga al coronel de ingenieros, Pedro Vives y Vich, director del Servicio de la Aeronáutica Militar, el proyecto de buscar el lugar más adecuado para el establecimiento de una base de hidroaviones.       Tras recorrer toda la costa mediterránea española, Vives comunica al Ministerio que el emplazamiento más apropiado para establecer la primera base de hidroaviones de España es Los Alcázares, perteneciente al municipio de Torre Pacheco.


En mayo de 1915, comienzan las obras de acondicionamiento del nuevo aeródromo, esta Base Aérea, fue la primera Base de Hidroaviones de España, que posteriormente se amplió con la Escuela de Combate y Bombardeo Aéreo, conocida con el nombre de Aeródromo Burguete.
Grua tipo Sansón, moviendo un hidroavión
A finales de septiembre de 1915, llegaron los primeros 6 aviones desmontados a Cádiz,  junto con técnicos para su montaje, varios pilotos, y un mecánico. Estos seis aparatos y el personal, fuerón enviados a Los Alcázares. En noviembre, quedan listos para los primeros vuelos de pruebas, después de unos días de ajustes, pruebas, arreglos, etc.,  el 12 de diciembre de 1915 tiene lugar el primer vuelo de un hidroavión militar en España, a cargo del teniente de caballería Roberto White Santiago, jefe de la escuadrilla de hidroaviones de Los Alcázares.


Entra así en la historia de la aviación española el aeródromo de Los Alcázares, primera base de hidroaviones de España, que llegaría a convertirse en uno de los pilares de la Aeronáutica Militar española.

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1936/1939

Al inicio de la guerra civil española, esta base aérea queda dentro de la Segunda Región Aérea
Cabecera: Los Alcázares (Murcia). Comprende las provincias de Almería, Murcia, Jaén y Albacete.

La aviación gubernamental mantuvo en las primeras semanas la organización que tenía antes del inicio de la guerra civil española, sin má variante que establecer en los Alcázares la 2ª escuadra aérea, que atenderá el frente oriental andaluz y enviará refuerzoa a Cataluña.
Los efectivos del aeródromo Burguete apoyarán a las colunmas que reducirán las resistencia de Almería y Albacete; continuando conlos frentes de Granada y Teruel.   A su vez apoyarón a las fuerzas republicanas en el sector de Talavera, para oponerse a las fuerzas nacionales que avanzaban hacía Toledo y Madrid.




Tras los primeros meses de guerra, y una vez estabilizados los frentes de combate, la lejanía de la costa murciana de estos, no hacía del aeródromo de los Alcázares una buena base operativa, pero sí un excelente centro logístico y de instrucción.

En esta base de Burguete, se instalan los talleres, el personal de aviación, mecánicos, montadores, etc.
A su vez es el lugar de recepción y organización de la ayuda soviética.   Comienza a recibir envios de aviones (cazas Polikarpov I-15 e I-16, bombarderos Tupolev SB-2 Katiuska, Policarpov RZ Natacha y R-5 Rasante...), pilotos, asesores, especialistas de organización de fuerzas, de preparación de operativos e instruccion de aviadores.

TUPOLOV SB-2


El Tupolev SB-2 Katiuska del Museo de Monino, Rusia.
Bombardero bimotor soviético, el bombardero más rápido del mungo cuando entró en servicio en la G.C.E.  Los primero llegarón a los Alcázares a mediados de octubre de 1936 y el día 28 de ese mismo mes realizarón su primera misión de guerra.

POLICARPOV I-15 (Chato)


De fabricación soviética.  Desde mediados de 1936 fuerón montados en los Alcázares y a partir de 1937 se utilizarón  en la escuela de alta velocidad de El Carmolí.

POLICARPOV I-16 (Mosca).


Monoplaza de fabricación soviética.  Los primeros cazas con tren de aterrizaje retráctil que le daba una mayor velocidad.   Tuvierón un papel muy destacado en la G.C.E.

Estos envíos se descargaban en el puerto de Cartagena y eran llevados en camiones hasta la base de los Alcázares.

Tal fue la intensidad de envíos de material y para agilizar su transporte, se vieron obligados a realizar una vía de tren de vía ancha, que partiendo del ramal que se iniciaba en la estación de Torre Pacheco y llegaba a San Javier, en un punto determinado se desviaba directamente hacía la base aérea de Burguete en los Alcázares.


Vista aérea año 1945, donde se puede apreciar el ramal de vía de tren.

En la fotografía aérea del año 1945, podemos ver el ramal de tren que se realizó para llevar estos envíos a la base aérea de los Alcázares.
1º Ramal: vía de tren que partiendo de Torre Pacheco llegaba a la pedanía de San Javier.

2º Ramal: vía de tren que partiendo del ramal principal, se bifurcaba para dirigirse directamente a la base aérea de los Alcázares.
3º Ramal: vía de tren que partiend del ramal principal, y desde la bifurcación, continuaba en dirección a San Javier.


ESCUELA DE VUELO DE EL CARMOLÍ

En1937, y debido a que el campo de vuelo del aeródromo Burguete y sus instalaciones resultaban pequeñas para los veloces aviones recibidos, se crea al sur de la base de hidroaviones de los Alcázares y a unos 2 kilómetros, en el paraje la marina de El Carmolí, un campo de vuelo cuatro veces mayor, perforándose, además, en su cerro volcánico galerías para depósitos de municiones, así como de otros elementos de defensa, como casamatas o nidos de ametralladoras, alambradas, acuartelamientos, etc.


vista simulada de como estaría ubicado el campo de vuelo del Carmolí.
En ella apreciamos la pista de vuelo con orientación Norte/Sur, la pista de vuelo con orientación cercana al Este/Oeste y la pequeña franja de cemento que se utilizaba como aparcamiento de aviones.


En esta foto aérea y original del campo de vuelo de El Carmolí, podemos apreciar la franja de pista de cemento, que se utilizaba como aparcamiento de aviones, a su vez podemos apreciar en la foto, parte de la pista de vuelo que tenía una orientación Norte/Sur y un poco má abajo y a la derecha, se puede apreciar otra pista de vuelo, con orientación cercana al Este/Oeste.

Aquí, se ubicará la escuela de alta velocidad, dotada de aviones Policarpov I-15 e I-16 de fabricación soviética.
Esta escuela tenía una doble misión; por un lado, especializar a los alumnos en el pilotaje de estos magníficos cazas, a los alumnos más destacados de las escuelas de vuelo y combate; por otro, reestrenar a los pilotos españoles que se habían formado en las escuelas soviéticas.

El primer lote del célebre caza Polikarpov I - 16 de fabricación   soviética y conocido como "El Mosca"  hermano  mayor   del          I -15, conocido por "El Chato", llegan a España en octubre de 1936 para prestar apoyo a la defensa de Madrid, interviniendo más tarde en frentes de Levante, Aragón y Cataluña. Enseguida fue conocido como el caza Mosca (los embalajes llegaban con el nombre de Moscú en cirílico, algo muy parecido a la palabra “mosca”), aunque por otro lado los nacionales también lo apodaron “rata” por su gran capacidad de maniobra surgiendo desde abajo por sorpresa y disparando hacia la panza de los bombarderos. Se calcula que fueron unas 280 las unidades que se utilizaron por parte de los republicanos en la Guerra Civil.


En enero de 1937, se reestructura la aviación republicana, sustituyéndose las Escuadras por Regiones Aéreas. El aeródromo Burguete continuará como cabecera de la Segunda Región, que abarcará ahora las provincias de Murcia, Albacete, Almería, Jaén y Granada.

En la foto se aprecia parte de la franja de cemento de 225 metros de larga por 20 de ancha, que se utilizó como aparcamiento de aviones.

-El Carmolí - Aeródromo 212
Escuela de Vuelos Nocturnos. Esta base aérea republicana realizaba servicios de escolta, reconocimiento, vigilancia marítima y bombardeos nocturnos. 

Entre las acciones de defensa costera, los aviones de El Carmolí tenían la misión de impedir la aproximación de los submarinos italianos a las costas, lanzándoles desde el aire sus cargas de profundidad.
Para ello se formó "la patruya de defensa costas", comandada por el francés William Labusiere y compuesta, entre otros, por los pilotos norteamericanos Albert Aviar, Charles Brunswich, James L.H. Peck y Paul Willams.



Aquí, en la marina del Carmolí se ubicará la Escuela de Alta Velocidad, dotada con aviones Polikarpov I-15 e I-16 de fabricación soviética. Esta escuela tenía una doble misión: por un lado, especializar en el pilotaje de estos magníficos cazas a los alumnos más destacados de las escuelas de vuelo y combate; por otro, reentrenar a los pilotos españoles que se habían formado en las escuelas de la URSS.


Compartiendo aeródromo con la Escuela de Alta Velocidad, se establece en este mismo año la Escuela de Vuelo Nocturno, dotada principalmente con biplanos holandeses Koolhoven FK-51.   Estos aparatos viendo su escasa eficacia en combate, quedarón relegados como aviones de entrenamiento para nuevos pilotos.

Koolhoven FK-51

Las escuelas de vuelo de El Carmolí contaron con excelentes profesores, los cuales se alojaban en la cercana Torre del Negro, en la foto aparecen algunos de ellos: Francisco Celdrán (jefe de la Escuela de Vuelo Nocturno), Justo García, Ramón Castañeda, Mariano Palacios, Isidoro Jiménez (jefe de la Escuela de Alta Velocidad) y Francisco Alarcón. 1938

Alferez Piloto y jefe de la Escuadra de Alta velocidad
Isidoro Jiménez García.
Sergento Francisco Alarcón














El aeródromo Burguete de Los Alcázares se caracterizó por su fidelidad a la República hasta los últimos meses de la contienda. Sus efectivos sofocaron la última intentona golpista del 5 de marzo de 1939, <<después mientras en Los Alcázares los aviones fieles a la República volaban hacia el extranjero, en San Javier eran saboteados para impedirlo>>

A finales de ese mes, se derrumba la resistencia republicana. La comarca del Mar Menor-Campo de Cartagena, al igual que el resto Murcia, es ocupada por la IV División Navarra y por efectivos de la aviación nacional.
A los pocos días de finalizar la Guerra Civil, la aviación nacional ocupó las instalaciones militares de Los Alcázares. Abril 1939

Descripción sencilla y clara de Miguel Chasán de su final en la contienda:
El piloto de Chatos Miguel Chasán: …al final de la guerra nos llamó el coronel Cascón, nos llamó  a unos hangares de El Carmolí o de los Alcázares, no recuerdo bien si en un lugar u en otro, para darnos a entender que la guerra se había terminado.   Nos dijo que sería conveniente que las escuadrillas se presentaran en Madrid y se entregaran allí en Madrid y que también él, como jefe, se quedaba.   Nos dijo que ahí teníamos los aviones, que  el que quisiese irse que se fuera, pero que él se quedaba.    Esas fuerón las últimas palabras de Cascón.    Cuando se terminó la guerra en Valencia, se formó un tribunal especial de aviación y a los cuatro días lo juzgarón y lo fusilarón enseguida.

Yo no me fui a ningún sitio.   No quise irme.   Yo no había asesinado a nadie.   Yo solo cumplía una misión militar.   En fin, no tenía miedo.  Además, mis padres y mi novia se hubieran muerto del disgusto si me llego a ir.   Así que me fui a casa y, si no me llego a presentar, si siquiera me encierran.   Yo me vine desde Murcia a Casa.

A otros  la finalización de la guerra los llevó directamente a los centros de internamiento de prisioneros habilitado por los vencedores en sus  formas: castillos, cuarteles, prisiones, establecimientos religiosos o campos de concentración.


Otro ejemplo es el del piloto navarro Juan Goicoechea:
 … en el momento del fin de la guerra, estada destinado en el campo de El Carmolí.  Al Igual que otros muchos, pensó huir volando hacía Orán, en Argelia.   Pero los aviones que había en el aeródromo habían sido inutilizados por los mandos y no puedo escapar. 
…cuando terminó la guerra, me cogieron en El Carmolí, en Murcia.   Una mañana, no recuerdo la fecha exactamente, pero sería a finales de marzo de 1939, llegarón allí un teniente coronel, un comandante, un teniente y un sargento de los de Franco con unos cuantos soldados.   El sargento que venía de chulo.  Nada más verme me pidió de malas maneras el reloj que llevaba.   
Era Un reloj que nos había regalado el Gobierno de la Republica a los pilotos; era un reloj bueno.   Yo lo que hice fue quitarme el reloj y tirarlo al suelo. El teniente le dijo al sargento que no se agachara y allí quedó el reloj.  Se fuerón y nos dejarón allí.  Nosotros residíamos e Torre del Negro, cerca de El Carmolí, y allí nos fuimos parque llegó la noche y por allí no aparecía nadie.  Serían las 11,30 de la noche cuando volvierón a aparecer por allí.  Subieron a las habitaciones y nos desarmarón, nos quitarón las pistola.  A mí me llegarón a poner una pistola en la cabeza para que entregará el arma, ya que la tenía debajo de la almohada.  Una vez que nos quitarón las pistolas, se volvierón a ir y nos dejarón solos.



replica del reloj Mosca, regalado por el gobierno de la II republica
 a los pilotos republicanos.
Yo quería escaparme para África, a Orán, con algún avión.  Así que una vez que nos quedamos solos otra vez, por la noche, le dije a un compañero, Tabares se llamaba, que fuéramos a coger un avión.  Bajamos con una linterna y llegamos hasta donde estaban los aviones.  Cuando llegamos, los aviones estaban sin hélice.     Estaban los Moscas sin las hélices.    No podíamos escaparnos.   Igual hicierón con los otros aviones, los habían inutilizado, les habían quitado alguna pieza.     A las cinco de la tarde del día siguiente volvierón, después de quitarnos todas las cosas, uniformes, gafas de sol, ropa de vuelo, etc., nos metierón en un camión y al poco tiempo nos llevarón a Cartagena, al Fuerte General Fajardo.


DESTINO DEL AERÓDROMO EL CARMOLÍ

Finalizada la guerra civil española continua siendo aeródromo militar; unos años después por una orden de la D. General de Aviación Civil (31 de mayo de 1948), queda abierto al tráfico civil el aeropuerto El Carmolí (Cartagena), con la consideración de Aduanero.
Pasado unos años sale publicado en el Boletín Oficial del Ministerio del Aire, del 8 de diciembre del 1956 (número 143, página 1042).
El Aeropuerto de Cartagena - El Carmolí, permanerá abierto al tráfico aéreo civil nacional completo, internacional de turismo y escalas técnicas del tráfico comercial. 

Hoy en día está en desuso y en total abandono.



ESTADO EN EL QUE SE ENCUENTRA EL AERÓDROMO MILITAR DE EL CARMOLÍ, POLVORINES Y BASE MILITAR A DÍA DEL 2018.



Nada más entrar en este paraje natural protegido llamado La Marina El Carmolí, veremos la antigua pista de hormigón de este aeródromo, creado en tiempos de la guerra civil española y que se utilizaba como aparcamiento de aviones.


Tiene una longitud aproximada de 225 metros de largo por 20 de ancho y una superficie de 4500 m². 
Su dirección es de SW / NE y está unido al edificio aduanero por un camino de unos 60 m de largo por 2 de ancho.



Aquí podemos ver los aviones Policarpov I-16 colocados en línea en esta pista de hormigón.d
Al fondo vemos algun avión moviendose por la pista de vuelo principal.

Al fondo de este espacio natural protegido de la Marina de El Carmolí, podemos apreciar la figura esbelta del Cabezo El Carmoli.

Junto a la carretera F-34, que es la que discurre desde el cruce de la antigua N-332a hacía los Urrutias y a nuestra derecha, nos encontramos un edificio militar en ruinas de color blanco.      Este es el edificio militar adjunto a esta pista de vuelo del aeródromo militar El Carmolí, el cual y una vez perteneciente a la D. G. de Aviación Civil fue reformado y acondicionado como edificio de aduanas.
Ha día de hoy agosto del 2018 se encuentra prácticamente en ruinas y cayendose.




Cerca de la pista y de este edificio aduanero, tenemos los restos de lo que parece ser un antiguo refugio subterráneo.   
Este parece ser un refugio semisubterráneo con el techo blindado de hormigón en superficie, y con forma de medio cañón.
Sus muros enfoscados de mortero, donde aún se aprecia el color gris de sus paredes.


refugio semisubterráneo

refugio semisubterráneo

Aun se puede apreciar parte del techo blindado de hormigón en superficie, y se intuye la forma semicircular o de medio cañón.





DEPÓSITOS DE MUNICIONES O POLVORINES.

En la base del Cabezo El Carmolín y en su cara oeste, existe aún parte de lo que fue una base militar de apoyo a este aeródromo de El Carmolí. 
En el se perforarón en la roca de este cerro volcánico con más de 10 millones de años, dos polvorines de desigual volumen y construcción interior.

1er. Polvorín: 

El primero de ellos tiene un mayor volumen de capacidad y por ello de almacenamiento, dispone de una galería principal y 4 ramales, dos a cada lado del la galería principal.
Muelle de carga, garita de control de entrada y salida.
acceso a la entrada del primer polvorín.

Galería principal

Galería número 1 (izquierda).

interior galeria número 1  (izquierda).

Final galería principal, bifurcaciónde galerías número 2 (izquierda) y galería número 3 (derecha).

interior galeria número 2  (izquierda).

interior galeria número 3  (derecha).
Galería número 4 (derecha).

interior galeria número 4  (derecha).
vista de la salida desde el interior de la galería principal.


Estado del muelle de carga del primer polvorín. Encima de el se instaladrón una serie de duchas para la tropa.

2º POLVORIN:

 Este segundo polvorín es más pequeño,  tiene un menor volumen de capacidad y por ello de almacenamiento, dispone solamente de una galería principal.
Tiene Muelle de carga identico en forma y tamaño al anterior y garita de control de entrada y salida, aunque se encuentra totalmente derruida.


Acceso a la entrada del segundo polvorín.


Puerta de madera de dos hojas para el acceso.

vista de la galeria principal y única.

final de la unica galería de este segundo polvorín.

vista de la salida desde el interior de la galería principal


Muelle de carga del segundo polvorín.
Estos dos muelles de carga, se unen directamente a la única carretera que hay dentro de esta base militar, y que tiene a su vez acceso al exterior del recinto.

CASAMATAS O NIDOS DE AMETRALLADORAS.

Dentro de las defensas de esta base del Cabezo de El Carmolí, hay una serie de casamatas o nidos de ametralladoras todas iguales en construcción y tamaño.
La ubicacion de todas ellas,  es a lo largo de la base de la falda de este cabezo y siempre referídas a puntos cardinales.
Son unas estructuras cilindricas de hormigón armado, sin enmascaramiento exterior.













Disponen de una entrada, dos aspilleras o troneras, suelo enladrillado y un desagüe al subsuelo.
El nivel de entrada está algo más bajo que el nivel del suelo, dotandolas de unas minusculas escaleras y un pequeño resalte a la entrada, para evitar la entrada de agua y tierra al interior.





Junto a este cabezo de El Carmolí, pero separado unos 440 metros, hay un promontorio con 4 casamatas ubicadas en los 4 puntos cardinales.




Escudo conmemorativo del primer centenario de la creación de esta base de los Alcázares.





Para obtener el track (wikiloc) de esta ruta circular, pulsar en el siguiente enlace:


RUTA SENDA EL CARMOLÍ, BASE MILITAR, SL-MU8




sábado, 14 de julio de 2018

ISABEL MARÍA ABELLÁN




Isabel María Abellán, Catedrática de Geografía e Historia. Actualmente imparte clases en el IES Alfonso X El Sabio de Murcia. Ha publicado una novela histórica, La línea del Horizonte, inspirada en las duras condiciones de vida en el campo de concentración de Albatera, Alicante, durante el año 1939. También dos libros de relatos: El último invierno y otros relatos y El silencio perturbado. Con esta última obra quedó ganadora de la Tercera Edición del “Premio Internacional Vivendia de Relato”, así como finalista al Mejor Libro Murciano del Año, 2008.


ISIDRO. Relato del campo de concentración de Albatera.




Esta es una historia real. Isidro es un miliciano anarquista en la Barcelona de los primeros momentos de la Guerra Civil. A esta ciudad, llegan brigadistas procedentes de todos los lugares del mundo; entre ellos Käthe, una joven que huye de la Alemania nazi. Así empieza una historia que se desarrolla entre el frente de Aragón, la Barcelona convulsa de 1937 y un campo de concentración, el de Albatera, al que son trasladados, desde el puerto de Alicante, todas las personas que no consiguen partir hacia el exilio al término de la contienda.
Durante los años de la Guerra y los que, tras la derrota, vinieron después, se van sucediendo momentos de solidaridad y amistad, de amor y, también, de sufrimiento. Pero este relato es sobre todo una historia de continua superación entre personas condenadas a vivir con la proximidad de la muerte. Fue la convicción de que iban a sobrevivir la que los animó a ayudarse a lo largo de cada día interminable, consiguiendo así que la brutal represión no los derrotara.


En el lugar donde estuvo en el año 39 esta campo de concentración, donde más de 20.000 personas sufrierón, padecierón y murierón, hoy en día tan solo lo identifica un simple y solitario monumento, rodeado de vegetación, alguna casa derruída y el total olvido.









Casas abandonadas y derruídas junto al monumento que recuerda este campo de concentración de Albatera (Alicante)


Donde estuvo parte del campo de Albatera, ahora tenemos un huerto de frutales, esas frutas que tanto desearón y que nunca tuvierón.

Una acequía y una verja metálica, son sus únicos compañeros de soledad.






lunes, 19 de febrero de 2018

RUBÉN CASTILLO








Rubén Castillo Gallego (Murcia, 1966) es licenciado en Filología Hispánica y profesor de Lengua Castellana y Literatura en Enseñanza Secundaria. Ha ejercido la crítica literaria en los periódicos La Verdad, El Faro de Murcia y El Noroeste, así como en varios blogs especializados y en dos docenas de revistas nacionales y extranjeras. Durante doce años fue articulista semanal en la prensa murciana. Actualmente comenta libros de actualidad en Librario íntimo (rubencastillo.blogspot.com)

Como escritor, ha obtenido diversos galardones, tanto en novela corta (premio Gabriel Sijé en 1989, premio Ateneo de Valladolid en 1991) como en cuento (Ciudad de Mula, Encarna León, José Calderón Escalada, Gerald Brenan, etc). Ha publicado una novela corta (Reina María), dos volúmenes de relatos (Imágenes prohibidas de la Biblia y Hegel en el tranvía), cuatro de ensayos, artículos y críticas literarias (Palabras en el tiempo, Verdades parciales, La voz de los otros y Ventanas de papel), y las novelas La mujer de la mecedora (1992), Las grietas del infierno (2002), Las hogueras fosfóricas (2011), El globo de Hitler (2011) y Galatea de las esferas (2012).


LOS DÍAS HUMILLADOS



Un empresario vasco ha sido secuestrado por la banda terrorista ETA y permanece en un zulo, vigilado por dos miembros de la banda.  Esta tensa situación genera unos diálogos terribles, en los que afloran el miedo de la victima, la irracional brutalidad de sus captores y la ideología bastarda que provoca esa violencia.  Y, como telón de fondo, se yergue la figura de Idoia, cabeza invisible del comando y responsable, en último extremo, de su liberación o su ejecución.
A través de varias escenas independientes (que funcionan como diapositivas macabras) asistimos al paulatino cansancio de la victima, incapaz de dialogar racionalmente con sus secuestradores y cada vez más hundida desde el punto de vista anímico.
Retrato de una época terrible de nuestro país, Los Días Humillados nos habla de un tiempo de infamia, vejaciones y horror, que costará mucho trabajo olvidar.

lunes, 29 de enero de 2018

SERGIO REYES





Soy pedagogo y funcionario del Estado. Desde siempre me gustó leer y fabricar historias. Empecé escribiendo poesías a las once años y, a los doce, comencé a hacer guiones para obras de teatro, algunas de las cuales se llegaron a representar. A los quince me pasé al formato gráfico, llegándose a publicar, años más tarde, algunos de mis cómics. Después, aparte de preparar algunos guiones para radio, medio en el que colaboré durante varios años, estuve escribiendo a nivel didáctico y científico debido a mi profesión. Abandoné así, en la práctica, y durante un tiempo, la creación de historias, aunque sin dejar de pergeñarlas en mi mente.


MURSIYYA. El Talismán del Yemení.





En el 825 d.C. el emir de Córdoba, Abderramán II, ordenó la fundación de la ciudad de Mursiyya, la actual Murcia. Pocos años antes el pequeño Omar, testigo de uno de los decisivos sucesos que incitarían una cruenta guerra civil en el sureste de la península ibérica, encuentra y esconde un colgante que más tarde revelaría su poder e importancia.



Acompañado de dicho talismán, propiedad del Yemení asesinado junto al río Sangonera, Omar deberá actuar como espía en el fraticida conflicto si quiere salvar a su padre de su injusto destino, liberarse del yugo de sus hermanastros y recuperar a su amada de las garras del emir y de su eunuco predilecto. Para ello deberá colaborar en la fundación de la ciudad sin dejar de enfrentarse, con la ayuda de los que deberían haber sido sus enemigos naturales, a intrigantes personajes de su propia facción en una insólita historia llena de magia, inocencia y aventuras.


La sorprendente novela en la que la vida de nuestro entrañable protagonista Omar se entreteje con la de cerca de un centenar de personajes reales de los siglos IX y anteriores, y con la Historia de Murcia, su huerta y el resto de la antigua cora de Tudmir (Región de Murcia, Alicante, y parte de Almería y Albacete), y la del resto de al Andalus.









Me pareció una persona muy agradable y afable. Me estuvo hablando del contenido de su libro,y coincidimos en gustos por esa Murcia musulmana.
Aunque tengo algunos en la lista, cuando lo lea, diré lo que me ha parecido, pero si la obra es como su autor, ya anticipo que me va a gustar.









MURSIYA.  El pintor del Rey Lobo.




Cuando una terrible riada separa a Ahmad y Nahir de su familia, estos son acogidos por dos hombres que les reservan diferentes destinos. La aparición de Ali y su creciente amistad con el joven Ahmad le facilitará el acceso a un puesto en la corte del nuevo emir del Levante andalusí: Muhammad ibn Mardanish, el que sería conocido como Rey Lobo.
El cuidado de su hermana Nahir y sus sueños, la interminable búsqueda de su madre, los viajes por el Mediterráneo y la península ibérica, y las batallas en las que tendrá que participar, forjarán la personalidad y el carácter del pintor del Rey Lobo. Este, enamorado de la hija de uno de los mayores opositores de su emir no cejará en el empeño de conquistarla mientras que trata de hacerse un hueco en la compleja sociedad andalusí del siglo XII.
Acompañado de personajes reales como Ali ibn al-Arabí —padre del filósofo Abenarabi—, Álvaro Rodríguez de Castro —nieto del lugarteniente del Cid, Alvar Fáñez— y otros, cultivará la amistad y la lealtad, tratando de mantenerse fiel a quienes ama y admira.

Restos del Castillo de Monteagudo.

Restos del Castillo del Castillejo.

Vista del castillo de Monteagudo desde la alberca del Castillejo.

Vista de la alberca y restos del Castillejo.

Restos del Castillo del Portazgo Superior (Puerto de la Cadena)


Restos del Castillo de la Asomada (Puerto de la Cadena)

Restos de tapiales de la muralla que fortificaba la medina de Mursiya.




Vista de la antigua alberca de riego de los huertos proximos al Castillejo y castillo de Monteagudo.

Algunos de los restos que aún podemos encontrar de la obra de fortificación de la medina de Mursiya, castillos, almunias, albercas, acequías, etc.




EL SECRETO DE ZALAMEA

El secreto de Zalamea es una novela negra, ambientada en la comarca de la Serena, en la diputación de Badajoz; su  protagonista Mauricio Alonso, un antiguo miembro de la guardia civil y arqueólogo en la actualidad, se ve implicado en el asesinato de su expareja, también arqueóloga, y que pretende reunir a sus colegas de profesión para trasmitirles un gran descubrimiento.
Esta arqueóloga, así como otro de sus colegas de profesión, aparecen muertos en dos importantes enclaves históricos de la comarca de la Serena, el yacimiento arqueológico de la Mata y el dolmen de Magacela.
Este ex guardia civil junto con su compañera y becaria, tienen que hacer un trabajo de investigación paralelo al de un antiguo y rencoroso compañero del cuerpo, que pretende inculparlo. La intriga y el misterio aparecen en escena al mezclarse con algunas leyendas místicas referidas a la desaparecida Atlántida y a una extraña sociedad de principios nazis.




martes, 23 de enero de 2018

FERNANDO URAMBURU



Nació en San Sebastián en 1959, licenciado en filología hispánica por la universidad de Zaragoza y desde 1985 reside en Alemania.
Fue miembro del grupo CLOC de arte y desarte. Considerado ya como uno de los narradores más destacados en lengua española, es autor de las novelas Fuegos con limón (1996), los ojos vacíos (2000), que junto con Bami sin sombra (2005) y la gran Marivián (2013) conforman la Triología de Amtibula.
Vive en una de las zonas mas tranquilar de Hannover, ciudad natal de su mujer.   En este barrio silencioso de lo que Aramburu denomina "la Valladolid de Alemania", lleva una vida tranquila y rutinaria con horarios fijos y muchas horas frente al ordenador, en una casa adusta, muy blanca y limpia, sin apenas adornos, como sus libros.
Aramburu lleva 32 años viviendo en Alemania. 
En el 2009 dejó la enseñanza, para dedicarse totalmente a escribir. <<Fue arriesgado>>.

<<Mi mujer "la Guapa", es un regalo que me dió la vida. Seguimos juntos, y han pasado ya más de 30 años>>.





El retablo definitivo sobre más de 30 años de la vida en Euskadi bajo el terrorismo.

El día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. ¿Podrá convivir con quienes la acosaron antes y después del atentado que trastocó su vida y la de su familia? ¿Podrá saber quién fue el encapuchado que un día lluvioso mató a su marido, cuando volvía de su empresa de transportes? Por más que llegue a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, amiga íntima en otro tiempo, y madre de Joxe Mari, un terrorista encarcelado y sospechoso de los peores temores de Bittori. ¿Qué pasó entre esas dos mujeres? ¿Qué ha envenenado la vida de sus hijos y sus maridos tan unidos en el pasado? Con sus desgarros disimulados y sus convicciones inquebrantables, con sus heridas y sus valentías, la historia incandescente de sus vidas antes y después del cráter que fue la muerte del Txato, nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.

<<La vivencia que se cuenta en "Patria" es universal. se entiende en cualquier parte del mundo: el lector remite los hechos a su país>>
XLSEMANAL.

miércoles, 17 de enero de 2018

HONORÉ DE BALZAC




(Honoré u Honorato de Balzac; Tours, Francia, 1799 - París, 1850) Escritor francés. Junto con Stendhal y Gustave Flaubert, es el principal representante de la novela realista en su país y una de las grandes figuras del realismo europeo. En 1814 se trasladó con su familia a París, donde estudió derecho y empezó a trabajar en un bufete, pero su afición a la literatura le movió a abandonar su carrera y a escribir el drama Cromwell (1820), que fue un rotundo fracaso.

Sin embargo, el apoyo de Madame de Berny, mujer casada y bastante mayor que él, le permitió seguir publicando novelas históricas y melodramáticas bajo seudónimo, que no le reportaron beneficio alguno. Emprendió varios negocios, que acabaron en fracaso y le cargaron de deudas, que, sumadas a las derivadas de su afición al coleccionismo de arte y su tendencia al derroche, lo pusieron en una difícil situación.




En las novelas de la Comedia Humana, su autor despliega una variada galería de retratos psicológicos, enmarcados en el movimiento de la vida cotidiana, cuya descripción revela el profundo y agudo conocimiento que tenía del alma humana.
El tono cercano, y al mismo tiempo penetrante, de su prosa le granjeó la admiración de autores de la talla de Proust, Zweig, Maurois o Alain, para quienes la Comidia Humana fue su libro de cabecera.
La Comedia Humana, es un ciclo coherente de varias novelas cuyo objetivo era describir de modo casi exhaustivo a la sociedad francesa de su tiempo para, según su famosa frase,  hacerle <<la competencia al registro civil>>

viernes, 12 de enero de 2018

NELLY GÓMEZ MÁRQUEZ




Nelly Gómez Márquez nace en 1953 en Cardenete, pequeño pueblo castellano de la provincia de Cuenca, aunque muy pronto se traslada con su familia a Puerto de Sagunto (Valencia), donde de manera autodidacta y como fruto de su alma creativa, comienza a escribir poemas.
En 2003, con el apoyo de sus amigos y del pintor José María Falgas, se decide por fin a publicar el poemario Alma, pasión y destino. Siempre inquieta, Nelly sigue trabajando en busca de las claves de la tragedia humana y nos brinda Tâleb, su primera novela, que no será la última.
Además, colabora como articulista en la revista La Calle, de Santomera (Murcia), donde actualmente reside.

SOMBRA DE MUJER





En la España profunda de la posguerra, Lola y su familia emigran de su pueble, como tantas otras familias en busca de una nueva vida hacia tierras costeras más prometedoras, pensando que los problemas acumulados por ser una mujer hermosa y fuera de su tiempo, se quedarían allí.
No obstante, no se da cuenta de que todo el peso de sus actos le acompañara en cada momento.
Sombra de Mujer refleja, fielmente, la vida de unos tiempo en los que una mujer bella e ingenua va tropezando con la incomprensión y reprobación de una sociedad llena de prejuicios.